PROYECTO DE DECLARACIÓN
La Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires
DECLARA
Su más enérgico repudio al accionar de los agentes de la policía bonaerense de la comisaría 2a. de Ramos Mejía, que en un confuso episodio habrían provocado la muerte del joven Gastón Duffau. Asimismo queremos expresar nuestra mayor solidaridad con la familia, a quien acompañamos en su reclamo de justicia, exigiendo una investigación a fondo de los hechos, que permita individualizar a los responsables de esta injusta muerte.
FUNDAMENTOS
Una muerte más en nuestra provincia, en la cual aparecen señalados como responsables miembros de la policía bonaerense, de esa maldita policía que sigue enquistada gestión tras gestión sin que poco o nada cambie.
Gastón Duffau tenía 33 años, estudiante avanzado de Ciencias Económicas, según señala su familia, discute con el personal de seguridad en un Mc Donalds de Rivadavia al 14300, y al poco tiempo "ingresa muerto en la guardia del hospital de Haedo, boca abajo en la caja de una camioneta policial, semidesnudo, con los pies atados y con doble juego de esposas en las manos", detalla la crónica periodística.
A partir de su deceso, las más confusas e increíbles explicaciones: que se trataba de un "vagabundo, con piojos y liendres", que estaba robando, que tuvo un "ataque esquizoide", o que estaba borracho o drogado, para derivar en que la causa de su muerte habría sido un accidente sufrido con anterioridad, y no a causas imputables al accionar policial.
A esto se suma las rápidas declaraciones del Dr. Guerrero de Asuntos Internos quien afirma que "no obstante haberse comprobado la muerte del Sr. Duffau dentro del móvil policial en el trayecto que va desde la Comisaría hasta el Hospital, no hay elementos objetivos que permitan entender la responsabilidad de funcionarios policiales."
Sería bueno saber a que elementos objetivos reales se refiere el funcionario, por ejemplo que justifiquen que una persona victima de un accidente vial sufrido cinco días antes de su muerte, con cinco costillas rotas, las dos primeras vértebras cervicales rotas y lesiones en el hígado, camine y se mueva sin problemas, sin asistencia médica, sin tratamiento, y que, milagrosamente esta situación explote cinco días después, cuando se lo detiene, se lo esposa, y se lo lleva en la camioneta policial.
La experiencia de todas estas décadas ha demostrado sin ninguna duda, que nada se gana con esconder la mugre bajo la alfombra. Al contrario, esto ensucia al que la esconde, al tiempo que la basura crece en forma desmesurada.
No hay peor irresponsabilidad que la de no asumir el propio error. Y esto le cabe a los tres poderes del Estado. Al Ejecutivo, por no encarar con firmeza medidas de fondo, que permitan sanear la institución policial, cambiar los planes de estudio, formar agentes policiales respetuosos de la libertad, los derechos humanos y la democracia. Al poder judicial, que en lugar de investigar a fondo y castigar a los culpables muchas veces por temor, interés espureo, inacción, y/o indiferencia, es responsable de la impunidad reinante. Y al legislativo, que en lugar de legislar con criterio propio sigue la directivas del ejecutivo y del humor social imperante.
Que la muerte del joven Duffau no sea una más, donde reine la impunidad.
Es por ello que solicitamos a los señores legisladores que acompañen la presente iniciativa.


